Espacios de Resistencia y Estrategias de Supervivencia

Los márgenes urbanos

Los márgenes urbanos son espacios de alta complejidad que frecuentemente se tratan solo como la otra cara de la centralidad, como espacios anormales cuyas características deben ser corregidas, como generadores de problemas que deben ser solucionados. Pero precisamente porque se sitúan en un espacio de margen respecto de las lógicas urbanas dominantes, sus residentes desarrollan sus propios códigos y modos de vida, sus estrategias de supervivencia y son, en muchos sentidos, espacios de resistencia a esas lógicas.

Índice

Cañada Real

Área urbana de Madrid, varios municipios

La Cañada Real Galiana es un asentamiento informal de 16 kilómetros de longitud articulado a lo largo de una antigua vía pecuaria que discurre por los municipios de Coslada, Madrid y Rivas-Vaciamadrid. Se divide históricamente en seis sectores con realidades socioespaciales e infraestructurales muy heterogéneas.

Origen de procesos de autoconstrucción surgidos a partir de la década de 1960, el territorio ha pasado de albergar huertos y segundas residencias a convertirse en una de las mayores concentraciones informales de población en Europa occidental, donde conviven tipologías edificatorias consolidadas con bolsas de infravivienda extrema.

Desde la perspectiva socio-histórica planteada por Álvarez-de-Andrés (2020), la Cañada Real constituye el exponente máximo de la gestión gubernamental de la informalidad en Madrid, caracterizada por la congelación de derechos urbanísticos, la estigmatización mediática y la delegación de responsabilidades entre Administraciones. El corte del suministro eléctrico en los sectores 5 y 6 desde octubre de 2020 profundizó esta situación, convirtiéndose en un paradigma de la vulneración socio-residencial de la población subalterna.

El marco institucional del territorio se definió a través de la Ley 2/2011 de la Comunidad de Madrid y el Pacto Regional por la Cañada Real Galiana (2017), los cuales establecen las directrices para el realojo de zonas no consolidables, la reordenación urbanística y la integración social de sus habitantes.

Redes de apoyo mutuo analizadas 

En la Cañada Real se han organizado complejas redes de resistencia y solidaridad vecinal frente al desmantelamiento institucional y las violencias urbanas (Álvarez-de-Andrés, 2020). Como agentes importantes destacan las asociaciones vecinales de los distintos sectores, las asambleas autogestionadas de mujeres y las redes de apoyo externo (plataformas ciudadanas, colectivos de salud popular). Estas redes organizan la distribución comunitaria de recursos de emergencia (estufas, generadores, mantas), el acompañamiento a colectivos vulnerables y la movilización social e institucional frente al corte de suministros. REDSIST ha colaborado con la asociación Tabadol y el colectivo Todo por la Praxis en la co-creación de estrategias comunicativas y de acceso a la esfera pública desde el Sector 6 de Cañada.

Fuentes: Álvarez-de-Andrés, E. (2020). Necropolítica de vivienda: 40 años desmantelando la “informalidad” en Madrid (1979-2019). EURE – Revista de Estudios Urbano Regionales, 46(139), 5-27; Pacto Regional por la Cañada Real Galiana (2017); Informes del Defensor del Pueblo. Podcast La Malla (capítulo 1)

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Horta Sud

Área urbana de Valencia, comarca de Valencia

Valencia flooding OLI 20241030 – CC0 NASA

La comarca de L’Horta Sud está formada por un conjunto de municipios de la primera corona metropolitana de Valencia (tales como Paiporta, Picanya, Sedaví, Benetússer, Catarroja, Albal, Massanassa, Torrent o Aldaia). Caracterizada por la interpenetración entre el paisaje agrícola tradicional de la huerta, densas tramas urbanas de origen obrero —como el barrio de Los Grupos en Benetússer— y extensos polígonos industriales, la comarca ha presentado históricamente una alta densidad demográfica e interconexión funcional.

El 29 de octubre de 2024, L’Horta Sud se convirtió en el epicentro del desastre provocado por una DANA catastrófica que desbordó el barranco del Poyo y el río Magro. El impacto del agua y el lodo causó la pérdida de cientos de vidas humanas, el colapso de las infraestructuras de transporte y suministros (agua, luz, telecomunicaciones) y la destrucción masiva de viviendas, comercios, plantas bajas, equipamientos y del propio patrimonio material e inmaterial de miles de hogares.

El desastre puso de manifiesto no solo la vulnerabilidad ambiental de un territorio intensamente urbanizado sobre cuencas e interfluvios, sino también la fragilidad socioeconómica y cultural sobrevenida en los municipios de la comarca, provocando además una profunda ruptura en la memoria colectiva y en los archivos cotidianos de la vida familiar (Hernández Rufs & Clua Infante, 2025).

Tras la catástrofe, la comarca ha iniciado un complejo y prolongado proceso de reconstrucción social, espacial, económica y simbólica, condicionado por la necesidad de reorganizar la vida cotidiana y sostener la memoria comunitaria frente a las dinámicas de olvido e institucionalización de los procesos de reparación.

Redes de apoyo mutuo analizadas 

En el escenario post-DANA en L’Horta Sud, el proyecto REDSIST da cuenta de la eclosión y vertebración de la respuesta comunitaria de base ante la emergencia socioterritorial a escala comarcal y de barrio. Por un lado, se da voz a las redes de solidaridad que asumieron de manera inmediata labores urgentes de limpieza, achique de lodo, reparto autogestionado de alimentos y asistencia comunitaria; en este ámbito hemos conocido la aportación de la red de apoyo mutuo del barrio de Los Grupos en Benetússer, estructurada e impulsada desde la entidad asociativa La Robera Sala d’Armes (laroberasaladarmes.es), que actuó como punto de articulación comunitaria y ayuda entre vecinos desde la diversidad de necesidades. Por otro lado, Hernández Rufs y Clua Infante (2025), analizan las iniciativas centradas en la «reconstrucción afectiva y simbólica», destacando la campaña comunitaria «Salvem les Fotos» para la restauración y conservación de los archivos fotográficos familiares dañados por la riada. Estas redes de cuidados, deporte inclusivo y memoria comunitaria ejercen un papel decisivo en la reparación del trauma colectivo y en la articulación de demandas para una reconstrucción justa de L’Horta Sud.

Fuentes: Hernández Rufs, C., & Clua Infante, A. (2025). Metodologías contra el olvido. Cartografía crítica de la recuperación de los archivos fotográficos familiares en l’Horta Sud de València. Cuadernos de Geografía de la Universitat de València, (114-115), 481-504. https://doi.org/10.7203/CGUV.114-15.31936; La Robera Sala d’Armes (https://www.laroberasaladarmes.es/); Registro de datos de AEMET e Informes de impacto de la DANA de octubre de 2024; Observatori de l’Horta Sud. Podcast La Malla (capítulo 2)

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Huertas Mirabal

Área urbana de Barcelona, municipio de Montcada i Reixac

El ámbito de Huertas Mirabal (o Horts de Mirabal) se ubica en el término municipal de Montcada i Reixac (comarca del Vallès Occidental), en el entorno fluvial del río Besòs. Se trata de un espacio periurbano autogestionado de usos agrícolas informales, situado estratégicamente entre la trama urbana, la cuenca fluvial y los grandes pasillos de infraestructuras viarias y ferroviarias.

Tal como recogen las investigaciones sobre el hábitat periurbano e informalidad espacial en Montcada i Reixac (Dialnet, código 9752985), Huertas Mirabal representa un modelo de apropiación social del territorio donde la autoconstrucción de huertos y pequeñas estructuras efímeras ha permitido reconvertir suelos marginales en un ámbito de uso colectivo y soberanía alimentaria a pequeña escala.

Durante décadas, este entorno ha desempeñado una función de apoyo socioeconómico esencial para familias trabajadoras, colectivos en situación de precarización socio-laboral, personas jubiladas y población migrante, funcionando como espacio de autoconsumo agrícola y de interacción sociocomunitaria fuera de las lógicas del mercado inmobiliario formal.

Las iniciativas institucionales de ordenación territorial, tales como el Pla Director de l’Horta i el Riu Besòs y los proyectos de renaturalización del cauce, han generado tensiones urbanísticas respecto al mantenimiento de estos usos hortícolas autogestionados y la conservación de su función social.

Redes de apoyo mutuo analizadas 

En Huertas Mirabal existe una red comunitaria socioagraria e informal fundamentada en la autogestión y el uso del suelo (Hernández Rufs 2024)). Se identifican prácticas de reciprocidad y solidaridad vecinal como el intercambio de cosechas, la colaboración mutua en la creación de canalizaciones de riego informales y la construcción colectiva de espacios comunes de sociabilidad. Estas redes fomentan la cohesión intergeneracional e intercultural (entre la población local y la población migrante), al tiempo que estructuran respuestas colectivas y organizadas para el diálogo con las autoridades municipales en defensa de la permanencia del espacio agrícola comunitario.

Fuentes: Hernández Rufs, C. (2024) “Invisibilidad y resistencia en márgenes urbanos: explorando los asentamientos autoproducidos en el rio Besòs, el caso de Montcada i Reixac”, Scripta Nova Vol. 28 Núm. 3 (2024): Dosier: Paisajes ocultos de la desposesión urbana. https://doi.org/10.1344/sn2024.28.44730; Ajuntament de Montcada i Reixac (Pla Director de l’Horta i el Riu Besòs); Consorci del Besòs.

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La Mina

Área urbana de Barcelona, municipio de Sant Adrià del Besòs

Calle Venus CC BY-SA OmniaPESLaMina | Wikipedia

El barrio de La Mina se ubica en el municipio de Sant Adrià de Besòs, lindando con el distrito de Sant Martí de Barcelona. Fue construido a finales de la década de 1960 y principios de los 70 por el Patronato Municipal de la Vivienda para reasentar a la población chabolista de diversos puntos de Barcelona (Somorrostro, Pequeño Pekín, Montjuïc).

Su trazado urbano se caracteriza por bloques de viviendas de alta densidad que han generado un aislamiento histórico respecto a los entramados urbanos vecinos. La Mina ha sido catalogada reiteradamente como un espacio segregado en los márgenes urbanos metropolitanos, atravesado por dinámicas de marginación socioeconómica, degradación del parque edificado y un estigma territorial persistente que condiciona las oportunidades de sus habitantes.

A partir del año 2000, el barrio fue objeto del Plan de Transformación de La Mina, impulsado por un consorcio público con el fin de reestructurar el espacio urbano, abrir la Rambla y conectar el entorno con el área del Fòrum. Pese a estas intervenciones vinculadas a dinámicas de renovación metropolitana, persisten profundas desigualdades socioespaciales y situaciones de vulnerabilidad severa.

En el plano sociodemográfico, La Mina cuenta con una destacada presencia de comunidad gitana y de población de origen migratorio internacional, articulándose la vida comunitaria fundamentalmente en el espacio público y en las redes de reproducción social que sostienen la cotidianeidad del barrio.

Redes de apoyo mutuo analizadas 

En el marco del proyecto REDSIST y conforme a las investigaciones sobre los márgenes metropolitanos de Barcelona (Cearreta Innocenti, 2024), en La Mina se han analizado las redes comunitarias informales y los espacios de encuentro de proximidad, tales como los talleres de costura comunitarios y colectivos vecinales. Estas redes actúan como una verdadera «infraestructura afectiva» y de soporte mutuo sostenida principalmente por mujeres. Dichos espacios permiten tejer alianzas de apoyo frente a la precariedad económica, articulando formas cotidianas de resistencia, mediación comunitaria, reparto de bienes de primera necesidad y corresponsabilidad en las tareas de cuidados y reproducción social en el barrio.

Fuentes: Cearreta Innocenti, T. (2024). Espacios domésticos y transformaciones urbanas: Exploraciones geográficas en los márgenes urbanos. Universitat de Barcelona. https://hdl.handle.net/10803/697588; Podcast La Malla (capítulo 3)

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Las Sabinas

Área urbana de Madrid, varios municipios.

El asentamiento de Las Sabinas se sitúa en los márgenes del río Guadarrama, extendiéndose de forma discontinua en cuatro sectores: dos en el término municipal de Móstoles y dos en Arroyomolinos, en la Comunidad de Madrid. Una de las dos zonas de Móstoles se desmanteló en 2026, al ser realojados la mayoría de sus habitantes. El asentamiento surgió en las últimas décadas del siglo XX como un poblamiento informal desarrollado sobre suelo no urbanizable y de dominio público hidráulico.

El entorno se compone de edificación autoconstruida e infraviviendas que carecen de las infraestructuras urbanas más básicas, como acceso a red de agua potable canalizada, red de saneamiento, asfaltado o suministro eléctrico regularizado. Esta alegalidad urbanística sitúa a sus habitantes en una condición permanente de inseguridad en la tenencia de la vivienda y exclusión socio-residencial.

La ubicación del asentamiento sobre el cauce de inundación del río Guadarrama expone a la población a una elevada vulnerabilidad ambiental y riesgos periódicos por riadas, que agravaban las condiciones físicas de habitabilidad y la precarización de las familias.

Tal como analiza Eva Álvarez-de-Andrés (2020), asentamientos informales como Las Sabinas se insertan en un ciclo de cuatro décadas en el que las políticas urbanas de la Comunidad de Madrid han transitado desde la erradicación del chabolismo mediante realojos regulados hacia dinámicas de invisibilización, desinversión infraestructural y desmantelamiento forzoso, lo que sitúa a estos territorios en el marco de la «necropolítica de vivienda».

Redes de apoyo mutuo analizadas 

En Las Sabinas se han desarrollado estrategias informales y autogestionadas de subsistencia que la propia comunidad articula ante la ausencia de servicios públicos y la presión gubernamental desmanteladora (Álvarez-de-Andrés, 2020). Las redes de solidaridad son de base familiar y vecinal y se ocupan de la autogestión de suministros básicos (agua, combustible, mantenimiento de estructuras), el apoyo mutuo interpersonal (entre mujeres o para el cuidado de menores y enfermos), y la coordinación con proyectos académicos y plataformas sociales en defensa del derecho a la vivienda frente a los expedientes de desalojo.

Fuentes: Álvarez-de-Andrés, E. (2020). Necropolítica de vivienda: 40 años desmantelando la “informalidad” en Madrid (1979-2019). EURE – Revista de Estudios Urbano Regionales, 46(139), 5-27; Comisionado para la Cañada Real y asentamientos informales.

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Les Roquetes

Área urbana de Barcelona. Municipio de Barcelona, distrito de Nou Barris.

Barcelona barris El Verdum, Trinitat, Quaranta Metros. CC by joan ggk | Wikipdia

El barrio de Roquetes se sitúa en la falda de la sierra de Collserola, en el distrito de Nou Barris al norte de Barcelona. Su configuración urbana responde a un proceso de construcción intensiva iniciado a mediados del siglo XX mediante la autoconstrucción y el esfuerzo colectivo de las olas migratorias procedentes del resto de España.

La geografía del barrio destaca por sus acusadas pendientes y un trazado urbano abrupto que históricamente dificultó la conectividad y la implantación de servicios básicos. Las movilizaciones vecinales organizadas durante las décadas de 1960 y 1970 fueron el motor fundamental para conseguir la pavimentación de calles, la llegada del agua corriente, el alcantarillado y el transporte público.

En la actualidad, Roquetes registra indicadores de renta por hogar significativamente inferiores a la media del municipio de Barcelona. Su tejido social refleja una alta diversidad cultural derivada de los flujos migratorios internacionales recientes, convirtiéndolo en un territorio multicultural pero afectado por situaciones de precarización laboral y vulnerabilidad socio-residencial.
Pese a las transformaciones introducidas por programas públicos como el Pla de Barris, el barrio sigue enfrentando importantes retos asociados al envejecimiento de la población originaria, la precariedad de los hogares y la necesidad de mantener infraestructuras colectivas de apoyo.

Redes de apoyo mutuo analizadas 

En Roquetes, el proyecto REDSIST analiza el denso asociativismo de base y la «infraestructura afectiva» del barrio (Cearreta Innocenti, 2024). Se estudian espacios comunitarios de encuentro como los talleres de costura, la Xarxa de Suport Mutu de Roquetes, el Ateneu Popular Nou Barris y el Casal de Barri. El foco de investigación se sitúa en cómo estas redes —lideradas en gran medida por mujeres— desbordan el ámbito privado/doméstico para constituir espacios de resistencia cotidiana, acogida comunitaria a población migrante, soberanía alimentaria, acompañamiento a la vejez y defensa frente a los desahucios.

Fuente: Cearreta Innocenti, T. (2024). Espacios domésticos y transformaciones urbanas: Exploraciones geográficas en los márgenes urbanos. Universitat de Barcelona. https://hdl.handle.net/10803/697588

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