Espacios de Resistencia y Estrategias de Supervivencia

Barcelona barris El Verdum, Trinitat, Quaranta Metros. CC by joan ggk | Wikipdia

Les Roquetes

Área urbana de Barcelona. Municipio de Barcelona, distrito de Nou Barris.

1. Introducción

Les Roquetes situado en el extremo nordeste de la ciudad de Barcelona, entre la sierra de Collserola y la Meridiana, es el territorio de entrada de servicios de agua y electricidad a la ciudad. Alejado del centro y los núcleos cercanos, pasó a gran velocidad de ser un terreno de pocas casas a un barrio donde albergar a los barraquistas a mediados del siglo XX. El barrio se extiende en un terreno montañoso muy irregular y extremadamente accidentado, con una topografía marcada por pronunciadas pendientes que en promedio llegan hasta un 40%. Su topónimo se relaciona con las antiguas canteras de roca situadas en la colina de donde se extraían a principios del siglo XX materiales para la construcción. Este paisaje rocoso, que rememora un pasado de un área montañosa sin urbanizar, queda reflejado en el nomenclátor de las calles Cantera, Baixada del Pedregar, Camí Vell de la Pedrera, Pla dels Cirerers o Mina de la Ciutat.

2. Orígenes

Cuando la ciudad de Barcelona se anexionó Sant Andreu de Palomar en 1897, Roquetes lo conformaban un bosque de pinos y encinas, algunas pequeñas casas de veraneo de señores de Sant Andreu, y pequeñas explotaciones de minas, así como canteras de piedra. Este paisaje lo dibujaban también los numerosos arroyos y fuentes donde discurría agua que abastecía también los talleres y fábricas de Sant Andreu.

A partir de mediados del siglo XX, el paisaje urbano del barrio experimentó una transformación significativa impulsada por un fenómeno migratorio interno que desplazó a miles de personas dentro del país. Este proceso se inició en los últimos años de la década de 1950 con el despoblamiento del mundo rural hacia las ciudades más industrializadas, generando efectos materiales que impactaron tanto en el mercado laboral como en la reestructuración urbana. Así, entre 1953 y 1954, la entidad promotora y constructora franquista Obra Sindical del Hogar (OSH) construyó un polígono de viviendas entre los barrios de Roquetes y el contiguo barrio de Verdum que fueron rápidamente habitadas por numerosas familias, muchas de las cuales provenían del desmantelamiento de asentamientos como Can Tunis y otras barracas de la ciudad.

Paralelamente, junto a estas casas, se construyeron otras 900 viviendas de 20m², originalmente estructuras provisionales con cemento aluminoso que se convirtieron, no obstante, en una solución de vivienda permanente y una forma de barraquismo vertical (Tatjer 2001). Este polígono de viviendas marcó el inicio de una planificación urbana desigual, caracterizada por la presencia de edificios de baja calidad, así como por casas autoconstruidas y barracas que comenzaron a construirse en los alrededores y ladera de la montaña; en definitiva, viviendas precarias y destinadas a los obreros de las fábricas que se comenzaron a establecer en las periferias de la ciudad. En efecto, gran parte de la población trabajaba en la construcción, en los servicios, o en fábricas asentadas en la zona como la empresa automovilística Hispano-Suiza, la fábrica de piezas de automóvil Harry Walker, FECSA, o Catalana de Gas y Telefónica, por citar algunas de ellas, atrayendo a los residentes a instalarse cerca de estas fábricas a las afueras. Esta forma de urbanismo informal o urbanismo periférico (Roy 2011; Caldeira 2016) dio lugar a la creación de un barrio de numerosas casas autoconstruidas en la ladera de la montaña, polígonos, calles sin pavimentar, sin canalización de aguas residuales y sin servicios básicos.

Durante la década de 1970, ante la falta de equipamientos y servicios esenciales en el barrio, los vecinos de Roquetes protagonizaron numerosas acciones para exigir soluciones al Ayuntamiento. Entre sus iniciativas más destacadas, surgió la llamada «Urbanizar en Domingo», en la que los propios residentes, de forma autoorganizada, se unieron en jornadas comunitarias para instalar canalizaciones de agua y alcantarillado. Estas intervenciones se llevaban a cabo principalmente los domingos y días festivos, demostrando una fuerte organización y compromiso colectivo para mejorar las condiciones de vida del barrio en ausencia de apoyo institucional.

No son pocos los relatos e hitos que marcan la historia colectiva de este barrio y sus alrededores. En ocasiones entre mito y realidad, estas narrativas conforman asimismo el imaginario colectivo de una barriada obrera levantada a mano por los inmigrantes de la época. Algunas de las más sonadas conciernen el «secuestro» del autobús número 47 para exigir la llegada del transporte público. Otras de las luchas vecinales y obreras representativas son el cierre de una planta de asfalto en 1977, la huelga de 62 días en la fábrica Harry Walker en 1970, y la apertura del CAP Roquetes-Canteres en los años 70. También destaca la lucha por el acceso al metro, logrado finalmente en 2008. Todas estas luchas, reivindicaciones y movilizaciones son sólo algunos de los ejemplos más destacados de la necesidad y capacidad de organización y protesta de sus habitantes en busca de mejoras sociales. El barrio de Roquetes, como sus barrios vecinos, poseen un legado social e histórico de movilizaciones y cohesión comunitaria en el contexto de un distrito fuertemente obrero. Estas acciones reflejan la importancia de las redes de sociabilidad dentro del barrio, que permitieron la construcción de una comunidad unida. 

Estas redes y reivindicaciones también fueron fuertemente articuladas no sólo desde la parte más política sino, sobre todo, por parte de las parroquias. Tras la Guerra Civil y durante el régimen franquista, aunque hubo un amplio segmento de la Iglesia que apoyaba la dictadura, en Nou Barris predominaba un sector con una fuerte sensibilidad social. Este grupo actuó como mediador entre la comunidad y las autoridades franquistas, convirtiéndose en el principal agente de dinamización de los barrios, dada la limitada actividad de otros grupos políticos y sociales durante el franquismo.

En efecto, durante la década de los 90, y como resultado del auge económico generado por los Juegos Olímpicos de Barcelona, surgieron nuevas entidades centradas en actividades de ocio y pedagogía, así como la construcción de la Ronda Litoral y la Ronda de Dalt brindó a Roquetes una conexión más eficiente con el resto de los barrios, facilitando tanto el acceso al centro de la ciudad como a las áreas circundantes del norte. Desde el inicio de los años 2000, el barrio ha sido objeto también de diversas pero escasas iniciativas de mejora llevadas a cabo por las autoridades municipales.

3. Población y habitantes

La década de los 90 y 00 también marcaron el comienzo de una nueva oleada de migración masiva hacia el barrio y el distrito. El barrio de Les Roquetes cuenta actualmente con una población de aproximadamente 15,600 habitantes, con un 23,6% de población extranjera acogiendo a 90 nacionalidades distintas de las cuales Honduras (22,8%), Pakistán (6,5%) y Colombia (6,1%) representan las principales comunidades migrantes residentes actualmente (Ajuntament de Barcelona 2023). Asimismo, el porcentaje de población con estudios universitarios es significativamente menor en relación a la media del distrito y de la ciudad en su totalidad con un elevado índice de abandono escolar y una de las tasas más altas de embarazo entre 16-19 años (16,9%).

El barrio también presenta una considerable tasa de desempleo del 11,2% en 2020 y de 7,8% en 2023 en comparación con el 5,63% de toda Barcelona. El distrito de Nou Barris es el que presenta peores datos de desempleo con cuatro de los barrios más afectados. 

Esta rápida fotografía en datos presenta un barrio de trabajadores, caracterizado por una alta proporción de residentes inmigrantes, bajos estudios, ampliamente infravalorado por las autoridades centrales, a menudo ignorando sus necesidades de infraestructura y servicios, y enfrentando además dificultades significativas en términos de empleo y acceso a la vivienda.  

4. Principales problemáticas

Les Roquetes está situado en el distrito de Nou Barris de Barcelona, uno de los distritos donde la tasa de paro es más alta, donde hay una mayor pobreza y dificultad para acceder a una vivienda. Roquetes, situado en el noroeste de la periferia de la ciudad, no es un barrio «rentable» en cuanto a nuevas inversiones directas y, sin embargo, puede considerarse un margen en la medida en que responde a una lógica de exclusión, desposesión y marginación. Este barrio obrero con un alto índice de inmigración es una zona muy devaluada por el centro, muchas veces desatendida por el mismo en cuanto a demandas de infraestructura y servicios, que también está sufriendo una dificultad de acceso a la vivienda.

  • Tasa alta de desempleo
  • Marginalización y estigmatización social y territorial
  • Desahucios y dificultad acceso a la vivienda
  • Tasa de pobreza elevada entre la población del barrio
  • Tasa elevada de embarazo y abandono escolar
  • Dificultad de Movilidad y Conectividad
  • Dificultad de Acceso a Servicios Públicos

El Pla de Barris incluye iniciativas para abordar estos desafíos, pero la implementación toma tiempo, y los residentes siguen impulsando mejoras a través de procesos participativos y actividades comunitarias.

5. Intervenciones de la administración

En el año 2004, el Ayuntamiento de Barcelona estableció el Plan Comunitario de Roquetes, con el propósito de crear un punto de encuentro oficial para las entidades del barrio, los residentes individuales y la Administración local. Este plan buscaba fomentar la participación ciudadana y fortalecer los lazos comunitarios.

Llega el metro al barrio en 2008.

El barrio de Roquetes fue identificado como un «área vulnerable» según los criterios establecidos por el Departamento de Urbanística y Ordenación del Territorio del Ministerio de Fomento en 2011, debido a una serie de indicadores socioeconómicos y residenciales que revelaban su situación desfavorable en comparación con otros contextos similares, atendiendo el porcentaje de población sin estudios, tasa de inmigración, la calidad de las viviendas, sensación de delincuencia y la tasa de paro.

Reurbanización del parque del Pla de Fornells (futura plaza Trobada) en 2018-2019

Reurbanización de las calles Llopis y Pla dels Cirerers en 2022

6. Acción vecinal

Aunque la estabilidad residencial y la vida asociativa barrial puedan haber disminuido con el tiempo, el legado de la lucha y la resistencia de los residentes de Roquetes sigue siendo relevante en la actualidad. La participación comunitaria a nivel local y su capacidad para generar una cultura popular continúan siendo elementos fundamentales en el barrio, representando aspectos distintivos de su identidad. Las numerosas actividades, eventos, fiestas y asambleas coordinadas desde la Asociación de Vecinos y Vecinas de Roquetes o desde las propias entidades son una clara muestra de ello. Dentro de las iniciativas implementadas, se destacan la asignación de recursos técnicos y educadores sociales, así como la organización de diversas festividades como el carnaval, el Día de la Piña o la Fiesta de la Sopa.

Asimismo, el Sindicat d’Habitatge de Nou Barris es muy activo en el barrio y el distrito para intentar dar solución a la problemática habitacional del mismo.

La Asociación de Vecinos y Vecinas de Roquetes lleva promoviendo diversas iniciativas en el barrio desde su creación en 1977. Uno de ellos es el proyecto Més amb Menys [1], desarrollado dentro del marco del Plan Comunitario de Roquetes. El Plan Comunitario es un proceso de trabajo participativo y en red con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los vecinos y vecinas del barrio de Roquetes. En este proceso, donde participan las entidades, los servicios y el vecindario del barrio, se diseñan acciones comunitarias para resolver las dificultades detectadas desde el mismo territorio. Desde esta perspectiva de trabajo, y en momentos en que el impacto de la crisis económica sitúa el barrio en un nivel considerable de precariedad económica y social, se diseña esta estrategia para buscar soluciones de forma colectiva. Según sus propias declaraciones, el proyecto se centra en mejorar la cobertura de necesidades básicas, promover el aprendizaje y facilitar la inserción laboral en estos sectores, así como fortalecer las redes de apoyo entre los vecinos y vecinas del barrio, potenciando así la capacidad de la comunidad para enfrentar sus desafíos. En última instancia, el proyecto Més amb Menys refleja la intención de optimizar el uso de recursos limitados para lograr un mayor impacto según las técnicas municipales del proyecto y sus principales propulsoras.

7. Agentes implicados

El proyecto Més amb Menys recibe el apoyo y colaboración de diversos actores dentro de la comunidad de Roquetes: desde el Pla Comunitari de Roquetes hasta el Centro de Servicios Sociales, pasando por el CAP Roquetes, la Agencia de Salud Pública, el Ateneu Popular de Nou Barris, 9Barris Acull y la AAVV de Roquetes, todos ellos contribuyendo en la promoción, el impulso y la perdurabilidad del taller.



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Notas

[1] Més amb Menys fue creado con la intención de facilitar y mejorar la cobertura de necesidades básicas, reducir el aislamiento social facilitando y fomentando la creación de vínculos y redes vecinales, así como generar procesos de aprendizaje y autonomización de las personas implicadas. El proyecto tiene tres ejes principales: el taller de cocina, el taller de bricolaje y el taller de costura.